miércoles, 8 de marzo de 2017

LA MEDITACIÓN ES UNA DROGA DURA



La meditación es una droga dura
Me levanto por la mañana impaciente
Deseando acabar el té y empezar la orgía
Cerrar los ojos, sentir crecer aquello
No quiero salir de ahí
Quiero vivir ahí
Quiero procrear ahí
Quiero tener una cama ahí

Ayer lo hice con los párpados abiertos
Fue más intenso todavía
Olvidaba pestañear y se me secaban los ojos
Pero era igual
Pensaba que me iba a sangrar la nariz de gusto

Ahora ya no voy hacia ello
Viene ello hacia mí buscando mi cabeza
Quizá haya encontrado un buen hueco
Me aborda a la primera de cambio
Se hace sitio
Arroja mis pensamientos contra las paredes
Como un marido furioso
Brota del centro, ocupa todo
Coloca el universo entre mis sienes
Ya no existen horarios, solo momentos

Podría morir de placer mientras la Tierra explota


viernes, 16 de diciembre de 2016

TRASVASE

                                                                              



Dormir en la bañera,
perder la conciencia lentamente,
caer en un sueño donde los pensamientos
se ahogan en el agua uno a uno,
sangran como pequeños suicidas
toda su enfermedad y su locura,
sus escamas de proyecciones, sus angustias
hasta disolverse en la claridad transparente
y dejar paso al orgasmo en la cabeza.


miércoles, 30 de noviembre de 2016

PROPEDÉUTICA



Hago avanzar mi otoño a patadas,
como a una lata vacía de cocacola con la que se ensaña
la parte rebelde de mi lado budista.
Sí, yo también tenía eso a veces,
mi iluminación y mi nirvana
envueltos en un pañuelo de hojas secas.


lunes, 3 de octubre de 2016

UN POEMA PARA UN DÍA FESTIVO





Hoy, día de la Unidad Alemana,
ha sido una jornada de lo más dispersa.
Me preguntaba si mi pensamiento quedaría bien como felpudo,
ya sabes, los hay que dicen Hola, o Bienvenidos.
Mi pensamiento trenzado en frases para pies hambrientos,
pies de lluvia, con barro o excrementos.
Y reconozco que cierto placer me subía por la espalda.

(inédito)


lunes, 21 de marzo de 2016

A MI PADRE



Padre, ambos hemos muerto de felicidad
allí, en ese soplo de materia que es el arte.
Nunca nos dimos la mano en el camino,
pero cruzamos la vista unos segundos
y sé que viste algo. Entretanto,
te aireabas como una roca al pie del viento,
en el paisaje, en la lluvia indecente y caduca,
y no te tenías en pie de gozo.
Estabas sentado en lo alto de la astilla,
dueño de la risa saltando por las tapias
como los simios en el ejercicio de verter
la sangre en las figuras desnudas,
en las bocas de los ancianos.
Girasoles evadidos de su tarea de sonreír al sol,
había una alegría más que sobrehumana en dialogar con lo inerte
sin más perspectiva que las luces y las sombras.

Y sin embargo, cuando el miedo rascaba en la carne
encontraba demasiados huecos,
como si tu cuerpo hubiera sido ya
un cuerpo muerto antes, nacido muerto,
con cráteres y agujeros de cigarrillos en la piel,
vacío de seguridades, sin fe en los sentidos.
Aquello que podría ser y nunca era encontraba un lugar en ti
acogido por el ultraje de estar incompleto.
Padre, si pudiéramos empezar de nuevo,
mostrarte el agua blanca de los ríos,
la sencillez de la realidad cuando se la deja ser...
Pero siempre era demasiado tarde,
la oscuridad estaba encima y el dedo se separaba del cuerpo
ejercía su discurso de soldado de guerra,
golpes ciegos de la voz contra el destino,
como quien oye algo y levanta la espada sin saber hacia dónde.
Oleadas de palabras quedaban en los rincones
secas, pero recordadas por siempre.

Entonces era bueno aquel espacio de las bromas,
refugiarse borrando la línea al horizonte
y esperar, esperar sin decir nada,
arrancarse los senos una tarde
y ponerlos en las manos de un cazador de mariposas
para decirle: estas son mis alas,
atrévete a volar tras ellas.
Sacarse de la manga una costilla y reír
por el sarcasmo de Dios y la desequilibrada balanza.

Tu muerte estaba en mi bolsillo,
siempre cerca, conmigo.
Sé que gritamos juntos en ese momento y expulsamos
el cuerpo con el grito,
fuimos dos bocas aisladas, en dos países distintos,
que explotaron de euforia.
                                                                         (inédito)